En este artículo, te explico, según mi punto de vista, la diferencia entre propósito de vida y don, te explico cómo encontrar tu don y resumirlo en tu palabra mágica, y cómo esa palabra te ayuda a alinear tu vida con tu don y cumplir tu propósito de vida.

Hace poco hablé con una amiga que me decía que no cree en qué tenemos UN SOLO propósito de vida. LE dije que yo tampoco, y que además creo más en que tenemos un don que un propósito de vida. Y así empezó la idea de escribir un artículo para aclarar el tema.

Según mi entendimiento, tu propósito de vida sería cómo tu destino escrito de lo que vienes a realizar en esta vida. Mientras tu don es la luz que emerge naturalmente de tu esencia y que, cuando está encendida en ti, trae felicidad tanto a ti como a los demás.

Personalmente, he buscado muy activamente desde mi infancia cual era mi don y cómo expresarlo en todo lo que hago. Se volvió una pasión ayudar a mis amigos y alumnos a encontrar sus dones, y una habilidad natural reconocerles en los demás. La razón que explique esa facultad mía es que cuando reconoces tu proprio brillo, te es fácil reconocer el brillo en los otros.

Ahora, para profundizar un poco más… Un don es, según la definición del diccionario, una “cualidad o habilidad que alguien posee”. Entonces no se trata de lo que sabes hacer físicamente, intelectualmente, o emocionalmente, sino que es lo que transmites por tu única presencia.

Lo mejor de ver las cosas de esta forma, es que para descubrir tu don no tienes que hacer absolutamente nada, ni ir a buscar en ninguna parte. Se expresa naturalmente, especialmente cuando estás presente contigo mism@. Empieza a preguntarte qué te gusta de ti, luego pregunta a tus amigos, familia, amante(s), compañeros de trabajo, clientes, porqué les gusta quedar contigo y que admiran más de ti. El don es directamente relacionado con la sensación positiva que las personas reciben de ti. Ojo que no se trata de saber lo que piensan los demás de ti, que es más mental y subjetivo, sino realmente lo positivo que sienten cuando están contigo.

Cuándo hayas terminado tu pequeña investigación, que no tendría que durarte más de un día, puedes resumir este don en una palabra.

En mi caso, mi palabra es FLUIR. Enseño a través de mi presencia a los otros a fluir con los procesos de sus vidas. Un ejemplo: siempre que recibo a Mujeres en mi vida o trabajo, terminan encontrando la forma de fluir con alegría con situaciones que parecían desesperadas. Eso a veces me parece increíble y a la vez lógico dado que en mi propia vida he vivido muchas situaciones confusas – que es el propio de mi ascendente en Piscis – que me invitaron a desarrollar mucha intuición y capacidad a fluir, y la vida me pone ahora a servir las Mujeres ayudándoles a atravesar con fluidez momentos de transformaciones.

Me parece también importante tener en cuenta que el don va evolucionando o mejor dicho afinándose. Nada es fijo en la vida, todo cambia, todo nace y muere, igual que tú. Así que no te estreses en encontrar LA palabra, porqué puede ser que dentro de un tiempo relativamente corto o largo hayas vivido nuevas experiencias y necesitarás otra palabra.

Solo quiero terminar contándote que personalmente, cuando encontré mi don, empezaron a desaparecer las cosas que hacía que no coincidían con esa palabra, y naturalmente terminé haciendo cosas que no me piden tanto esfuerzo dado que son cosas en las cuales FLUYO.

Una vez que descubrí mi don… entendí que mi propósito de vida es simplemente expresarlo en todo lo que hago. Por esa misma razón, no creo que tengamos un sólo propósito de vida, porque podemos expresar nuestra luz de muchas maneras diferentes. ¿Quién sabe si dentro de 10 año seré actriz? ¿Fluyendo en un océano de emociones teatrales? La vida es la oportunidad de una evolución infinita en la cual eres el/la Protagonista Principal. Solo tú eliges como quieres expresarte en esa obra.

¡Comparte tu don en los comentarios! Me encantaría escucharte.

Eres la Luz,
Con amor,
Virginie